La estructura importa tanto como el producto. Un proyecto de doce meses que entrega todo al final es un proyecto que se cancela en el mes siete. Cada fase de abajo termina con algo que la redacción puede usar, y con eso se justifica la siguiente.
FASE 0
Diagnóstico del flujo real
3 semanas
Sentarse en la redacción y mapear cómo se hace un cierre hoy: quién toca qué, dónde se traba, cuántas veces se copia y pega un texto entre sistemas. Sin esto, todo lo demás es adivinanza.
Se entrega: el mapa del flujo actual, los cuellos de botella con tiempos medidos y el alcance definido de lo que sigue. Y se cobra. Un diagnóstico regalado se lee como propuesta comercial; uno pagado se lee como consultoría, y además filtra a quien no va en serio.
FASE 1
El núcleo digital
4 meses
Redacción, edición, flujo de aprobación y publicación en la web. El periodista escribe, el editor aprueba, sale publicado. Sin tocar todavía nada del impreso.
Se entrega: el sistema corriendo con una sección real del diario en producción. No una demo — una sección de verdad, publicando todos los días.
FASE 2
Planificación de la edición
3 meses
El tablero del cierre: qué va en cada página, quién lo escribe, en qué estado está, cuánto espacio ocupa. Es la parte que hoy en muchos diarios vive en una pizarra o en un Excel.
Se entrega: la planificación completa de una edición, conectada al contenido de la fase 1. Acá es donde el jefe de redacción ve el valor y se vuelve aliado.
FASE 3
Impreso y migración
4 meses
La salida a diagramación —integrada, no construida desde cero— y el traslado del archivo histórico. Es la fase más larga y la que más depende de cosas que no controlás.
Se entrega: el cierre completo desde el sistema nuevo y el archivo migrado con sus enlaces vivos.
Once meses hasta el reemplazo completo, con valor desde el cuarto
Ese es el número honesto con un equipo dedicado. Si alguien promete un CMS editorial completo con salida a impreso en seis meses, o no ha hecho uno, o va a entregar una demo bonita que la redacción no puede usar en un cierre real.
Y el plazo asume que el diario pone gente: un editor con autoridad para decidir y alguien de sistemas. Sin eso, se duplica.